¿Y si tu alma pudiera hibernar?
¿Y si pudiéramos hibernar?
Refugiarnos bajo el mundo.
Yo propongo un tiempo de paz;
un hibernar del alma.
Así como el invierno
parece congelar el tiempo.
Cuando el color se desvanece
y los animales desaparecen.
Y el árbol sus hojas desprende;
cuando ha dado sombra y frutos suficientes,
Y en alto se para, tranquilo,
sus ramas desnudas nos muestran los nidos.
Con el marchitar de las flores
y el final del ruido,
nuestros pasos, el único sonido
en este silencio que se extiende hasta el olvido.
Y la luz del sol es un tesoro del cielo
conservado en hielo.
Cuando solo queda guardar el calor
en el alma y en el corazón.
¿Y si entonces, el alma pudiera hibernar?
Como el oso que ha dado tantos pasos;
la ardilla que ha guardado suficiente comida;
las ranas y tortugas que encontraron su guarida,
Y en su cuerpo suficiente calor
para cambiar lentamente de estación.
¿Y si nosotros también supiéramos con certeza
que tenemos e hicimos lo suficiente?
¿Que ya somos suficiente?
¿Y si pudiéramos soltar el pasado?
Como el árbol que deja ir sus hojas,
y dejar que el sol brille a través de nuestra alma desnuda;
amaneceres y atardeceres coloreándonos el aura.
¿Y si descansáramos bajo un manto de paz?
Sabiendo de todo corazón
que es momento de soltar
y nuestros sueños e ilusiones acurrucar.
Y como la flor,
Dejar que broten y amanezcan;
compartiendo sus historia y su aroma,
cuando sea tiempo, en su momento.
Si, es tiempo de hibernar.
Abraza los cambios, las lecciones, los regalos.
Mientras tu alma cierra sus ojos,
permite que vuele alto y que amanezca;
en su momento, todo a su tiempo.

